Falsos flamenquines crujientes con salsa de mostaza y miel
Una
versión rápida, facilísima y muy resultona de los clásicos flamenquines, hecha
con pan de molde y un doble rebozado de panko que los deja súper crujientes por
fuera. Por dentro, jamón y queso fundido, y para rematar, una salsa cremosa de mayonesa,
mostaza dulce y miel que combina de maravilla.
Pan
de molde sin corteza
Jamón
cocido en lonchas finitas
Queso Havarti en lonchas
Huevo
batido
Panko
Aceite
Sal
y pimienta
Para
la salsa:
Mayonesa
Mostaza
dulce
Miel
Aplastamos
las rebanadas de pan de molde con un rodillo hasta dejarlas bien finitas.
Colocamos
encima jamón, queso y otra loncha de jamón. Enrollamos bien, apretando para que
quede compacto y el relleno no se salga.
Pasamos
cada rollito primero por huevo y luego por panko. Repetimos el huevo y el panko
para conseguir ese doble rebozado extra crujiente.
Freímos
los flamenquines en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes por
todos los lados. Los dejamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de
aceite.
Mientras
tanto mezclamos en un bol mayonesa, mostaza dulce y un chorrito de miel. La
proporción se puede ajustar al gusto: más mostaza si queremos un toque más
intenso o un poquito más de miel si nos gusta dulzona.
Servimos
los flamenquines recién hechos, bien crujientes y con la salsa aparte para
mojar.
Y
lo mejor es cortarlos recién hechos: pan crujiente, jamón, queso fundido y esa
salsa dulce y cremosa… una auténtica perdición.





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