Ventresca de bonito con mantequilla tostada al limón
Si
hay una parte del bonito que es pura mantequilla, esa es sin duda la ventresca.
Es la zona más jugosa, sabrosa y mimada del pescado, así que tratarla bien en
la cocina es casi una obligación.
Hoy
vamos a darle una vuelta de tuerca a la clásica plancha preparándole un
acompañamiento que le va al pelo: una salsa de mantequilla tostada. En la alta
cocina francesa la llaman beurre noisette porque, al dorarse, la
mantequilla empieza a oler mágicamente a avellanas tostadas. El contraste de
ese toque goloso con el zumo de limón y el ajo en polvo es un auténtico
espectáculo. Lo mejor de todo es que se hace en un abrir y cerrar de ojos, no
manchas casi nada y te marcas un plato digno de restaurante en tu propia casa.
¡Al lío!
Ingredientes
60
gr de mantequilla: de buena calidad.
El
zumo de medio limón
½
cucharadita de ajo en polvo .
Aceite
de oliva virgen.
Sal
Comenzamos sacando la ventresca de la nevera 20 minutos antes de cocinarla para que no quede fría por dentro.
Ponemos
la mantequilla en una sartén a fuego medio. Dejamos que espume, burbujee y
cambie a un color avellana tostado.
Apagamos
el fuego por completo, echamos el ajo en polvo y removemos rápido para que se
cocine con el calor residual sin quemarse.
Vertemos
el zumo de limón con cuidado y removemos enérgicamente la sartén para ligar la
salsa y reservamos.
Ponemos
una plancha o sartén antiadherente a fuego muy fuerte con unas gotas de aceite
de oliva.
Doramos
la ventresca con la piel hacia abajo. unos 3 minutos para que esa piel quede
bien crujiente.
Le
damos la vuelta con cuidado y cocinamos la carne sólo un minuto, ya que
queremos que quede sellada pero muy jugosa por dentro.



Comentarios
Publicar un comentario