Ensalada templada de picotas asadas, gorgonzola y lechugas tiernas
Hoy para celebrar el día internacional de la Picota del Jerte, preparé esta sabrosa ensalada. Una ensalada que demuestra que las picotas del Jerte pueden brillar mucho más allá de los postres.
Asadas ligeramente, se vuelven más jugosas e intensas, aportando un toque dulce que combina a la perfección con la cremosidad del gorgonzola, el crujiente de las nueces y la frescura de las lechugas tiernas.
Una receta sencilla, llena de contrastes y perfecta para disfrutar de la temporada de picotas.
En esta ensalada templada, las picotas actúan como elemento vertebrador, aportando contraste y complejidad frente a la intensidad cremosa del gorgonzola, mientras que una selección de lechugas tiernas proporciona frescura, ligereza y una agradable variedad de texturas.
Ingredientes:
Para la ensalada:
Picotas del Jerte, deshuesadas.
Queso gorgonzola
Mezcla de lechugas tiernas
Nueces
Aceite de oliva virgen extra
Para la vinagreta:
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de vinagre de Jerez
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de miel
Sal marina
Pimienta negra recién molida
Comenzamos asando las picotas en la freidora de aire, para ello las ponemos en un recipiente apto y las colocamos en una sola capa. Las rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y las cocinamos unos 5-7 minutos a 180º o en el horno a 200 °C unos 8-10 minutos, hasta que comiencen a ablandarse y sus jugos se concentren ligeramente.
Mientras tanto vamos tostando las nueces en una sartén seca durante 2 o 3 minutos, removiéndolas con frecuencia para potenciar su aroma y obtener una textura más crujiente.
Preparamos la vinagreta metiendo todos los ingredientes en un bote, lo cerramos y agitamos enérgicamente hasta obtener una salsa homogénea.
Ponemos las lechugas lavadas en una fuente.
Repartimos por encima las picotas recién asadas, incorporando también los jugos desprendidos durante el horneado.
Añadimos el gorgonzola desmenuzado y las nueces tostadas.
Aliñamos con la vinagreta justo antes de servir para preservar la frescura y textura de las lechugas.
Servimos inmediatamente para disfrutar del contraste entre la temperatura templada de las picotas y la frescura de las hojas. El ligero calor de la fruta suavizará el gorgonzola, creando una textura cremosa que se integrará con la vinagreta y los jugos del asado.
En esta ensalada las picotas del Jerte se convierten en las auténticas protagonistas del plato, realzando cada ingrediente con su carácter afrutado y su extraordinaria personalidad gastronómica.


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