Zanahoria asada, en freidora de aire, con burrata y aceite de oliva con naranja
La dulzura natural de la zanahoria asada se combina con la cremosidad láctea de la burrata, creando una base equilibrada que encuentra su punto de armonía en el acabado aromático del aceite de oliva con naranja.
En este plato, el aceite de oliva con naranja desempeña un papel estructural dentro del perfil sensorial. No actúa únicamente como aliño, sino como elemento de unión entre los componentes: aporta frescor cítrico, realza la caramelización natural de la zanahoria y equilibra la untuosidad de la burrata.
Un plato equilibrado y elegante, donde la técnica de asado concentra el sabor de la zanahoria, la burrata aporta cremosidad envolvente y el aceite de oliva con naranja actúa como elemento esencial de cohesión aromática. El resultado es un juego de contrastes entre dulzor, frescor y untuosidad estupendos.
Ingredientes:
1 burrata fresca
Aceite de oliva con naranja
Miel
Sal
Pistachos tostados
Lavamos las zanahorias y las pelamos.
En un bol mezclamos el aceite de oliva con naranja con un poco de miel y una pizca de sal. Pincelamos con ello las zanahorias. Las ponemos en una bandeja para la freidora y las asamos a 200º unos 15 minutos o hasta que estén tiernas en el interior y ligeramente caramelizadas en el exterior.
Una vez asadas las zanahorias, en una bandeja o plato llano ponemos de base la burrata abierta, encima colocamos las zanahorias, esparcimos por encima los pistachos tostados y troceados y regamos todo ello con la salsa que quedó en la bandeja donde asamos las zanahorias y añadimos un poco más de aceite con naranja.



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